Slow wines es una iniciativa que busca la vuelta a las tradiciones de cada zona vinícola para ofrecer productos con personalidad. Asimismo, persiguen el cuidado del medioambiente, el suelo y la biodiversidad de los paisajes del vino.

“Slow Food” es un movimiento internacional cuyo objetivo es llevar a cabo estilos de vida tradicionales, incluyendo los hábitos culinarios. Por este motivo, la “Slowphilosophy” es una tendencia de consumo muy importante en gastronomía, incluido el vino, a nivel global.

También existen los movimientos “Slow Meat”, “Slow Fish”, “Slow Cheese”, y otras líneas paralelas que buscan el mismo fin. Éste no es otro que un estilo de vida más saludable para los humanos y su entorno.

La misión del movimiento slow food se resume en el lema, “Good, clean and fair”. El mensaje es que comer debe ser una actividad placentera y todos tenemos el derecho a una alimentación deliciosa, saludable, natural, fresca y de temporada.

 

Slow Food Manifesto

 

Esta filosofía viene recogida en el “Slow Food Manifesto” que aboga por la defensa del placer de comer.

El mundo industrializado nos obliga a hacer las cosas rápido, ayudados por la tecnología, dejando de lado los modos de vida tradicionales. La tendencia del “fast food”, y otros modos de vida nuevos, nos llevan a una extinción más rápida, afirman.

Conceptos como la productividad no van con su estilo de vida en el que disfrutan lenta y pausadamente de la comida y la naturaleza.

Slow Wine“Slow food” asegura un estilo de vida a nivel cualitativo en lugar de cuantitativo. Por ello, eligieron el caracol como su símbolo y patrón de vida para disfrutar con pausa de los placeres perdidos.

Si nos informamos sobre las características y atributos de los productos que vamos a consumir, escogeremos alimentos y bebidas más saludables y sostenibles. Estas decisiones de compra se orientarán a mejorar nuestra salud, el medio ambiente, la sociedad y las generaciones futuras.

 

 

 

Movimiento Slow Wine

 

El vino es un producto agrícola igual a los alimentos que comemos diariamente, y tiene un impacto en la sociedad que lo produce. También impacta en el medioambiente a través de pesticidas, herbicidas y el excesivo consumo de agua habituales de la viticultura convencional.

Cuando el concepto “slow” se traslada al mundo del vino, el movimiento Slow Wines apunta principalmente a la escasa utilización de productos industriales. Su planteamiento filosófico no trata de preservar la naturaleza, sino que van más allá, a curarla del daño que ya le hemos causado.

Muchas de las bodegas “slow” están certificadas como ecológicas, orgánicas o biodinámicas, aunque la guía no excluye bodegas no certificadas. No obstante, estas bodegas sin etiquetas “eco” informan rigurosamente de las prácticas agrícolas y de elaboración de vinos que realizan. Y éstas satisfacen los requisitos de los expertos de “Slow Wines Guide”.

En muchos casos, con climas fríos y húmedos es difícil no utilizar ciertas cantidades de SO2 en la viña para evitar hongos y enfermedades. Además, hay que tener en cuenta que mantener sistemas eco o biodinámicos, implica más trabajo en la viña y un incremento de los costes de personal. En consecuencia, se produce un mayor uso de los tractores con emisiones de CO2 mayores. El objetivo es encontrar el equilibrio ante esta situación.

 

 

Prácticas habituales de viticultura

 

Slow food

Cuando las bodegas describen sus métodos de viticultura a nivel sostenible, lo que hacen es contarnos su historia. Esto supone un argumento de mucho peso actualmente, ya que los consumidores buscan algo más que un vino de calidad.

En general, las prácticas “slow” se centran varios conceptos básicos:

  • Utilización de alternativas biológicas a los químicos, tales como el uso de compost.
  • Fomentan la cobertura con vegetación natural como insecticida para favorecer la salud del suelo.
  • Prefieren la vendimia manual frente a la mecanizada.
  • Se muestran muy responsables con el uso del agua.
  • Son conscientes de la sostenibilidad social tanto como la ambiental. Por ello, los empleados son tratados con dignidad y máximo respeto. Muchos de estos empleados llevan casi toda su vida formando parte de la plantilla, e incluso los trabajos pasan de padres a hijos.
  • En algunos casos, facilitan a los visitantes prácticas ecológicas: Acampar al aire libre, pasear a caballo y hacer rutas de senderismo por la zona.

 

 

 

Guía Slow Wines

 

El pasado mes de octubre, se presentó en Milán la “Guia Slow Wines” que, desde 2010, recoge las bodegas adscritas a este movimiento. La mayoría de ellas son italianas, de donde procede originalmente la iniciativa “slow”, a las que se unen bodegas de Estados Unidos, en California y en Oregón.

Slow wine guide

El primer requisito para entrar dentro de la guía es que la bodega afirme no utilizar glifosato u otros herbicidas químicos.

La guía se realiza a través del “Slow Wine Tour”, en el cuál una serie de críticos del vino buscan bodegas con amor por el terroir, escaso impacto medioambiental y buena relación calidad-precio. Estas bodegas defienden la biodiversidad de las variedades autóctonas de uva y trabajan con técnicas tradicionales que preservan su cultura ancestral.

 

 

 

 

 

Los vinos de calidad en Wine Tasting Spain

 

Desde Wine Tasting Spain creemos que la calidad no solo radica en las puntuaciones de las guías de vinos y de los críticos gastronómicos.

No nos gustan los vinos estandarizados por las opiniones de los periodistas que, por cierto, suelen estar influenciadas o subvencionadas. Además, esta tendencia hace que todos los vinos sepan y huelan igual, al gusto del crítico o experto de turno.

Por el contrario, nosotros nos fijamos en las historias de las bodegas, el lugar donde se encuentran las viñas, su filosofía y sus maneras de trabajar la tierra y en bodega.

Por supuesto, no desdeñamos las valoraciones que extraemos en la cata, ya que son fundamentales para obtener el placer esperado. De hecho, las premisas anteriores suelen llevarnos a vinos con calidad y personalidad, debido al cariño que los viticultores ponen en sus actividades.

Un viñedo cultivado en un terreno sano, con prácticas naturales y sostenibles, suele dirigirnos a una cata llena de placer y que nos cuenta la historia de cada terruño.

 

 

Wine Tasting Spain

 

 

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